Emancipación de lo absurdo.
Encarando
miedos, matando versos,
sometiendo
sueños al insomnio,
que
perduren y no se duerman.
Vomitando
penas, jodiendo estrellas;
volcado
en el techo, mirando al suelo aplastado,
sin
rumbo, sin ansias.
Zumbidos
raros de extraños tiempos sin hora,
sin
tormento, angustiados porque dejan de sonar.
Se
callan.
Tiempo
sin tiempo, mirada sin ojos,
son
reales tangibles, son míos sufro sin sufrir,
lloro
irremediablemente no con ganas-solo por hacerlo-
Un
adiós tajante, amordazarte, sin sentido,
vibrante
en aire.
Enamorado
de las muerte,
se
desaparece, se permea y crece nace
y
vuelve, una y otra vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario