martes, 22 de noviembre de 2016

Porque alguna vez fui fuego…

Porque alguna vez fui fuego…

Un fuego reducido
a una fiebre interna,
que convulsiona entre alaridos
de un ardor misántropo;

El ser entumido,
la piel arropada
entre batallones;
alucinados de dolor frío.

Buscan,
entre la intimidad muda
el cuerpo enajenado,
enmohecido.

Asediándolo,
desde la baja espalda,
hasta el corazón impío.   

“Nunca nada había dolido tanto,
ni siquiera el amor”

Recostado famélico,
en le destrozado algodón;
en este anochecer la poesía será una vez más,
estandarte, espada y caudillo,
para verme poseído de vida:
Resucitando,

No como un fénix,
pues de las cenizas aún no vengo,
por tanto ceniza aún no soy.

xEcx

Playa Hace rato no escribía un poema,  lloraba sangre intentando reducir  el desasosiego en una palabra  vacua y sin sentido;  creyendo que ...