viernes, 2 de septiembre de 2016

u n o



“Y cuando el soplo de lo material ya no este,
O incluso…
Cuando el cielo rasgado deje de verse
y no se pueda sentir su rubor,
ni el espacio cansado que deja el tiempo,
ni las noches de ensordecedora pasión…”

¿Qué será de él?

De este lugar que habito.

Aquel microcosmos adolorido e hinchado
camina circunspecto y abrupto,
totalmente herido;
posa su breve mirada a lo lejos
intentando distraerse de sí,
realmente intentado
ignorar el lapsus arquetípico
de lo concebido como real.

Busca huir,
con paso lerdo.

No puede dejar, de ser cuerpo.

Playa Hace rato no escribía un poema,  lloraba sangre intentando reducir  el desasosiego en una palabra  vacua y sin sentido;  creyendo que ...