sábado, 17 de octubre de 2015

Sin caminos

Rodada Nocturna.

l
No estaba muy soleado 
mi camino,
había barro en la entrepierna
la espalada mojada, 
de sudor y frío.
Llovía a cantaros, 
mientras el sol escampaba en 
una densa nube; 
y alumbraba tímido 
los reflejos ondulados 
de la incauta vida.
Envejecía el paisaje 
envenenado de oro puro,
espesas y oscuras auras crecían 
al rugido de una cruel patada;
con la aurora vuelta mito
los ropajes preferidos
de la vanidad corpulenta;
arropaban la carretera
de hormigón vencido,
que tronaba a gritos
el sepelio perdido, 
de las tristes gotas.

ll
La soledad llegaba 
a medida del viaje fino
que se encontraba obstruido
por los demonios sueltos.
Miradas llenas de abismo
de oraciones cultas
de pan y vino;
orgullosos de ser peregrinos.
Enjaulaban vicios
en celdas de humo negro
que besan a tope y sin miedo.
Lloraban y se corrían
los ojos;
la piel se encrespaba
y la vida era juzgaba
con un leve trino.
Bebía del absurdo
convulsionar de las voces,
que ocultaba aquel bullicio
de autos carroñeros
que mordían al humano impío.

xEcx

martes, 13 de octubre de 2015

Lujuria Gélida

Lujuria Gélida

Buscó la manera de que la frialdad 
de su felicidad no lo afecte.

Miro entonces el camino 
andrajoso ya recorrido y tranquilizo 
el latir de forma exhausta 
dejando que afloraran las nociones 
perdidas de las flores echas pantano, desgano.

Mintiendo a la razón 
produjo que las estrellas lloraran 
sobre aquel nubarrón griseado
que flotaba tan elevado de las manos; 
haciendo sentir de nuevo 
el palpitar mucho más pesado;

encontrando en aquel deseo extraño
la salvación menguante de lunas ya vistas;


despojando la intranquilidad 
del alma insegura, 
que agobiaba a su paso el ladrido 
de los perros que en callejones
acompañaban de lejos el desdén de los ojos;
que miraban detenidamente 
la imagen circundante
de un calor fresco y de su aroma 
que guardaba aun en sus lujuriosas manos.

xEcx

Atardece

Atardece.

Recordaba a la lujuria,
como una bruta posesión
de una noche de perfumes y licores secos;
no como un escape irónico de sus manos,
las de la desnuda soledad.

Percibió entonces la delicada muestra
de un rastro que salía del color de su piel
e iba formando el camino del deseo;

Un deseo apasionadamente terco
que sonriendo deslumbrada la espera;
del tiempo que no existía; 
que nunca no existió.

Entonces agitado pasaba,
con sus manos temblorosas sobre 
el rígido y blanco ser;
que ahuyentaba del intimo cuarto 
las maldiciones mundanas del querer; 
el miedo se volvía placer.

Y la sangre se volvía tinta
y los besos se volvían versos.

Y los gemidos sedientos;
apagaban el silencio tenso 
que ocultaba la oscura tarde.

El sol ardía en el pecho.

Recordó la lujuria 
como un viaje denso, 
que adormecía el alma ermitaña 
de un poeta viejo.

xEcx

Intranquila felicidad

Intranquila Felicidad

Arriesgo el tiempo estable y lucido
por aferrarse a la vida loca, loca de vicio,
enterró los día iluminados de la soledad buena
en un clavel de pétalos carmesí;

Por encontrar el infierno,
en una calle húmeda y ruidosa
y el cielo, en el interminable balbuceo
de dos animas en celo,
un cielo rojo de textura suave y salvaje;

-Un beso-

Choco al divagar entre la dualidad efímera
que abrumaba las noches de versos
por no entender la fragilidad
silente de los ojos que existían lejos,
en el humo dorado de la ciudad de espejos;

y la abrupta y congelada imagen
de la lluvia besando al suelo,
como amando mas el hecho de morir en seco,
que la placida y larga travesía que bordaban desde el cielo.

No comprendía la magnífica sensación
del cuerpo hambriento,
de doparse en el cauteloso lecho
de la droga poderosa que estallaba en ecos;

esa felicidad del doloroso silencio.

xEcx

Soplo Diluido


Soplo Diluido

Con el orgullo puesto
como botas,
el camino de piedras doctas
se ve efímero y corrupto;

envuelto en una bola incandescente
tan agria, como el frío desprecio.

La vida da la espalda
y los ojos se entorpecen,
el cuerpo se agita y
la sangre se espesa;
el alma grita.

Los niños lloran,
las tuberías suenan.

El olvidado portor de malas noticias,
llega sonriente y aprieta la mano
del pecador bienaventurado.

El silencio es amigo
donde lo rechazado se ve vano;

Expulsado, en exilio.

Arrogante soberbia
lame despacito,
el hielo que contiene
los demonios convencidos
de enterrar los vicios.

El suspiro se asfixia,
el placer se vuelve mitigo,
del común; maligno.

xEcx

Playa Hace rato no escribía un poema,  lloraba sangre intentando reducir  el desasosiego en una palabra  vacua y sin sentido;  creyendo que ...