lunes, 27 de junio de 2016

7 Mujeres

7 Mujeres

"Cada una de ellas es locura
y nosotros siempre tan adictos"

Adictos a esa la locura;
“tengo siete mujeres”
o creeríamos tenerlas
si no fuera por sus formas
siempre tan ambiguas;

¿Tengo siete mujeres?
Pregunta la silenciosa y casi
difunta noche,
creyendo que al vernos
vulnerables en una esquina;

Estamos Solos.

-tengo siete mujeres-
cada una de ellas,
con una virtud
con una crueldad.

¡Tengo siete mujeres!
Diosas profanas del sueño,
dueñas de un lugar,
la vida;
el infierno enternecido.

Tengo siete mujeres…
tan dispersas y confusas,
cantando ebrias de pasión
dentro de la luz difusa,
parpadeante;
de un cuarto oscuro y humeante.

Tengo 7 mujeres,
de música y poesía
llenas de vacios
con necesidad de ser saciadas.

Tengo siete mujeres:
Con su inaguantable dulzura
esa amargura que mata,
todas tan siempre acidas. 




sábado, 25 de junio de 2016

Fotografía mental

Fotografía mental

Bese por un segundo aquella imagen,
la contemple y quise gravarla sobre la piel
que en aquel momento ardía más que la muerte;

¡Y decidí hacerlo pero  sobre el enfermizo corazón!

Para que al traerla de vuelta a la vida
la pasión amorosa fuera develada,
con ese deseo extraño de estrangularme el alma,
esa contracción brusca de mi pecho, ese latir de amor…

Un cuarto oscuro,
una ofuscada luz
y un vacio lleno de lluvia,

La lujuria, mi verbo.

Mi amante la noche lloviznada,
que sudaba encima  mío
al ritmo acalorado de un gemido desvanecido.

Fotografiada,
expuesta al devenir del tiempo
a esa manía intrépida

de recordarle siempre en sueños y en camas vacías.  

Recordar-Acción

Recordar-Acción

Brillaron a lo lejos
entre el humo enternecido
por la soledad esquiva de un cuarto,

un par de luciérnagas que se balanceaban 
placidas entre la memoria  del recuerdo paulatino,
de los besos alocados y las noches sin sentido,

tan atragantadas de todo,
tan llenas de sueños incomprendidos.

Se murmuraba entonces que el placer
había encontrado nido,
que la lujuria tenia nombre
y su cuerpo estaba encima mío.

Las almas se desprendían de la piel y la carne…

Las entrañas alucinadas
se humedecían al contacto súbito
del desquiciado infierno que ardía cintura abajo…


Infierno evaporado por el frío que aprieta la soledad que llevo. 

Amores contrariados

Amores contrariados

No quisiera creer;
que tus besos son
tan indispensables como     
el agitado aire
que respiro y bebo;

No lograría disimular;
el encanto de tu cuerpo
que como un ídolo
es adorado
por mis manos
lujuriosas y tímidas.

No quisiera verte;
como un ave evanescente
que respira luz de luna
en un ocaso de verde color.

¡No podría!
dejarte de verte a los ojos
que encantadoramente
embriagan el alma,
como si fuesen;
como si brotaran calor;

No te quisiera;
si no fuera por ese aire
de distraída voz;
que canta y arrulla
la soledad que llevo.

No te extrañaría;
de ser por el perfume
cálido que
como espora
de fervor; arropa la
árida piel fría.


La que se lleva hoy como ropaje. 

Playa Hace rato no escribía un poema,  lloraba sangre intentando reducir  el desasosiego en una palabra  vacua y sin sentido;  creyendo que ...