martes, 28 de julio de 2015

Neu

Neu.

Du bist neu.

Recuérdalo.
Siempre lo serás;
al entrar al espacio premeditado
de los recuerdos vagos, de los funerales hambrientos;

Nein, du bist nich Toll.

Serás la escoria que masturba los sueños distantes;
aquel andrajoso ser,
invocado para realizar la tarea más tormentosa,
nombrar en braile a los ojos que no ven;

¡Gemeinsam sind wir stark!

Tú silencio y tú soledad,
tú melancolía, tus huesos desnudos.
El corazón, su prisión.
La cabeza, su verdugo.

Das ist wahrscheinlich.

Estarás en los círculos más nauseabundos
de la dolida espera;
callaras a gritos la promiscuidad invernal que te rodea.
Lloraras azufre y oropel,
por intentar escribirme en mis páginas hambrientas.

Die neue Dichter.

xEcx

lunes, 27 de julio de 2015

Muerte sonrojada

Muerte sonrojada.

Cuantos diamantes descalzos sonríen,
tantos pasos borrados por la brisa,
esas suaves caricias calcinadas en el bruto besar
de mis pies a la arena,
ese masturbar oscilante que mareaba,
un cubrir tácito con otra piel;

Una arenisca sucia con olor putrefacto,
descomponía la contaminada estela de la playa;
los pies dede riscos jugaban a juzgar a la peste tan conocida de esta era.

Bichos y gentes.

Contaminacíon de un consumo inacabable.
Somos peste y antídoto.
Magia.

De un momento a otro el sol explotaba,
y vestía  a su azul contaminado con una sonrojada muerte;
descendía vehemente, mientras la luna roja
asomaba su olfato turbio a mi espalda;
noches solitarias.

¡Labios vagabundos de mi cuerpo desnudo en la comisura dela tierra!

Se unieron allí los límites inexistentes de mi memoria
los cuerpos sólidos,
los sentimientos líquidos,
las caricias perdidad de la brisa en mi frente.

Caminar al borde de la desquicia,
sentir la húmeda empuñadura de su filosa y salada arma,
espuma,
semen destilado por el sal,
nutría viciosamente mis dedos carentes
-piedrecillas y conchas-
llagas ardían en la lúbrica omnipotencia de ese horizonte febril,
la luna y yo.

No conocía esa bella ausencia,
esas translucidas formas que se desprendían de mí,
andar por la solitaria selva dorada;

de nuevo asisto al entierro de mi sol-edad
a esa paulatina y ruborizada
muerte.

xEcx

domingo, 5 de julio de 2015

Sol-edades

Sol-edades

Las necedades del alma
dan a flote con cada suspiro interrumpido
y con cada parpadeo mudo.

Cantos opacos de caricias sin ganas,
me recuerdan que el vaivén diagonal de ese llanto inconcluso,
¡Es efímero!

Tanto que sus roces impuros,
se vuelven pétalos sangrantes en óvulos muertos;

sin augurios sus tímidas y palidecidas sombras
se vuelven el alimento tácito del día a muerte,
de la noche a vida, del fatigado amanecer,
 al trágico desenvolver frío y menguante
de un rostro sin mirada y sin Voz.

Más entre cara luna y cara sol,
respira agitada,
la respingada brisa ácida de un añejo y poco consentido olor;

Su trino rozando el cabello oscuro del no saber
distinguir en la soledad besos rancios,
mentiras frescas.

Sol, mitigo ser
de edades corrompidas por la brusca mancha del olvido,

Sol sencillo de aura seca
marginado al voluptuoso pasar de las eras;

Solo tú,
comprendes el pasar necio de mis tristes bestias.
Tu, domador de ellas.

xEcx



Escala menor : La

La, la, la.

La distancia nos une;

Me refugio en los rastros cicatrizados
de un volar fragmentado y occiso,
En la terquedad de enjaularte
en las celdas esculpidas por mi torso;
las que guardan sangre y temor.


La soledad nos ama;

Recuerdo insensatez, prematuros
de sueños inalcanzables,
de besos nunca dados, enojo;

La vida se nos va.

Avisto ya en la estrellada alfombra
la silueta desnuda de tu ausencia,
que acaricia el silencio rígido
de una oscuridad menguante que
se esconde en el horizonte.


Sollozo de ecos, hechos por
clavos oxidados que nos
atan a volar bajo, la empinada
y voluminosa acera- llena de bichos
y de gentes- de mentiras vivientes;


Para pavonearnos en el oscilante
recorrido del reloj transcurrido,
en un tic toc inaudible
al odio ronco de mí grito tempestuoso.


Y solo ahí estrás vos.


La sangre hierve,
La noche congela las manos;
La Luna ya no canta.


xEcx

Mariposa Renacida

Mariposa renacida.

En el canto de una ola en al mar
mi cuerpo sensible y cansado
se escabulla silente, adormecido mal oliente.


Aleteo estático;
corazón indomable.


Sol lluvioso y rancio.
Cuéntame tú,
¡Que ha sido de la mariposa herida!
¿Que ha pasado con su aleteo, el que duraría por siempre?

Sus pequeñas huellas se borran de mi,
de mi inmundicia, con cada brisa
de viento y arena,
No recuerdo ya de sus coloridas alas,
cuantas plumas dejaba al volar
por tierras olvidadas, calcinadas;
MI vientre interno, mi mundo vació.


Queda de ella:
El rastro de un fuerte vibrar
que ondulaba al ritmo placido
de ese caudal bello;



Queda de mi:
Los ojos desorbitados al verla pasar
con frenesí entre mis huesos,
posándose sobre el musculo agitado
lamiendo de él sus restos. 


xEcx

Ausente

Ausente.

Te siento distante
-lejana-
incomoda y distraída.

¿Acaso no soy capaz de atraerte o tu no eres capaz de llegar a mi?

Escúchame soledad, aprecia mi silencio
encontraras en Él una parte de mi
quizá mi mejor postor, mi mejor gesto;


Acaríciame lujuria, no te arrepentirás
beberé de ti
como la muerte lo hace de mi vida
con tantas ganas y sin aliento;


Ayúdame a encontrarme 
en este espacio vulnerado, irreal.

¡Déjame verte desnuda Agonía!

Aprecio en tus ojos, vi como se apago
ese brillo tan terso;
una luz inherente y palpitante,
esa vida que me regalaban tus astros
a mi cuerpo flaco y cansado;


En tu aire respire la falta de mí,
la falta de volver a ser nada
y llegar a lo profundo de tu abismo.


En la carencia de tiempo
experimente la falta de vida,
y le pregunte a la muerte
de sus miedos y de ironía
la respuesta surgió.



A la ausencia, a ahogarme en mi. 

xEcx

Cicatriz

Cicatriz


Distinto Anuncio Vislumbre;

Infeliz Dicha,
Te nombré y nunca llegaste,
te ignoré y volviste, te ocultaste; 
Me dejaste ir.



No entendía la brevedad 

de mi suspiro, 
ni la cortada caricia que recibía,
los pasos secos acompañaban la mareada sensación de muerte;



El estomago se retorcía en un frenesí sin calma.

Entendí entonces, 
necesitaba expulsar de mí, 
la suciedad que tenia acumulada 
para poder flotar livianamente ¿Feliz?



No, sentir ese Vertiginoso, 

Indeciso Vértigo, 
Insípido Antemano Nunca Nombrado.



Fue aquel instante el que me borro las alas 

y pude ver de nuevo en mí;
tan anhelado vació.



Sera entonces de nuestros Nombres Olvido.

xEcx

Playa Hace rato no escribía un poema,  lloraba sangre intentando reducir  el desasosiego en una palabra  vacua y sin sentido;  creyendo que ...