lunes, 18 de mayo de 2015

Déjame en paz puto Oliveira

Déjame en paz puto Oliveira

En ausencia de mí mismo encontré justo lo que no necesitaba, en la mezquina sombra del no estar allí hallé lo que más buscaba, mi soledad tan perdida y bruta y el amor ebrio de pasión silente, y me abrazo el vaivén inconcluso de saber que no estaría ahí, ni yo, ni tú, ni nadie.

La noche, Un vientre más.          

Solo para pies mojados; los secos que no estorben.

Entiéndame que no me he perdido ni por un segundo de la ridícula vida de reflejos que levitan; le aseguro yo, que esto es tan solo un mal entendido, pues carezco-bueno carecemos- de entender lo bueno y lo malo; entiéndame que tanto usted, como yo, como él, como nosotros que estamos acá porque no podríamos estar haya donde usted se sienta y yo me acuesto, porque su otredad no es mía ni suya, compréndame que la vanidad es de todos, es mi cara y su reflejo,  de no ser así, la tortura desdichada de ver a mi dios viejo en el espejo, sería menos ardua, puesto que él nunca me acompañaría y podría yo mirarle a los ojos y decirle en voz alta-voz conciencia- que no existes, ni vos ni yo; entonces tus escaparates adoquinados romperían en grietas llenas de agua y barro hundiéndose en la soledad seca de la piel, por donde se deslizan en voz tenue y sigilosa los distintos vacios oblicuos de tu astro, llamado luna llamado canto.

Entienda que silodigo, silodije, no es para que usted entienda lo que yo no he podido, usted esta acá invocado en estas lianas para que me responda la pregunta de un error concebido ¿Soy yo la otredad de ese aquel o usted es la mía? No me responda no quiero saber.

Déjame en paz, no es por leerte una y otra y quizá luego o tal vez mañana, no es por hacerme un daño irreversible, ni por entender si la buscas con mis manos y solo encontras sus divagaciones antiguas o acaso si tenes suerte su dulce llanto. Déjate de joder y para bolas que si te quedas allá arriba no me escuchas, deja de levitar.

Si me seguís jodiendo con mis zapatos rotos te voy a dar de puntadas en los huesos para que entiendas que es tener un hueco, un vació. Si te seguís metiendo en este solvente de oxigeno y cal, la que haciende sin gracia y sin permiso, traumando y dejando cuasi blanca la piel, arrugada por los detalles mas íntimos que aun tu sabes, no comprendemos, subís y te cagas en mis medias y te arropáis con mi pie tibio la soltura congelada de ese mártir divino que solo vos te imaginas y que solo yo sentía –por supuesto tu lo sentís igual- porque ni tu hermano ni tu clon se percataron de ello, pensando de cuando en cuando que yo no lo vería, pero lo solicitabas a plomo fundido, esperando que tus letras peregrinaran para meter de lleno al simplón ese, darle la mano a ese tardío ser que conozco tanto, que conozco apenas, en el que te cagas tu -lo decide y lo ejecuta-Si tan solos tuviera más desfachatez en la cabeza, la un angustiosa vuelta en llama no se vería tan complicada, sería como saltar a los ríos que de suelo cristalino se rajan,  no serán complicadas la labores, atravesar el cuerpo, no poder seguir hundiéndose en su mezcla insoluble, solo el alma. Si tuviera más fuerza en los cojinetes de los pies, el viento me impulsaría y los zapatos rotos no tendrían que verse con ella, con el odio que nada comprende,  no lo perdonaría, yo sé igual que usted no lo haría, ya nos basta con tener agujereado los pies-sin zapatos-

 Pero vos sos igual de obstinado y terco, y sin importar nada, sin importar la desnudes la seguís buscando, ese deseo, para y, tu kibbutz se esfumo entre las espumas agrias de cervezas secas, se evapora al a mirada somnolienta de la luna. DÉJAME DE UNA PUTA VEZ.

 “Y entiendo quizá por un segundo, las cosas que siento ahora, que me despiertan a las seis de la madrugada e inconsciente tatareo... La vie en rose.... y comprendo que lo que siento por ti, lo siente la nada, y más que todo nadie, ese ser inmiscible, que encuentro siempre al verme en los reflejos distraídos de esta cuidad torpe, pues lo encuentro al cruzar las esquinas y los puentes -por un segundo soy feliz- de repente encuentro sentido a la formula que nunca supe resolver, y sé que ese ser capaz de hacer todo, ese nadie que no tiene fronteras ni impedimentos, él y nadie más que él hace de mí, ese yo que aun reprimo, ese nadie que te quiere

Pará,  deja de buscarla con mis manos, bastante tengo yo, me hago de las mías pa´ no estar buscando en los botes duros que dejan los amores, es mejor  que lleguen solas y las colecciono, pero llegas vos y haces lo imposible por tenerla prisionera en el asustado y febril tacto impuro de sus restos, y haces los imposible pa´ que no mueran, déjalas que ellas solas, solitas,  así van estrellándose  con el asfixiado suelo, por eso no quiero, no me quejaría tanto y no tendría que escribirle gotas de porcelana, porque nunca veré como se rompen, porque nunca sentiré de nuevo la vida caer, quebrar y caer.

Yo no… yo no… yo no quiero de nuevo ver la muerte perfumarse al lado mío.

No se lo estoy advirtiendo, se las canto, el trastorno ser que intenta equilibrar sus dedos en torno a masas traslucidas, descubre que la precisión del acto es absoluta, que si la seguís embarrando del circo pasas al hospital y de ahí a ningún lado, porque después de un hospital con cielos pintados en el piso, de cajuelas frías, de trapos de colores paloma gris, no hay mas lugares a donde ir, ni siquiera sería posible concebir un método defensivo con el cual cubrirse, simplemente esto llega con el humo por fuera y el fuego por dentro con el afán de calcinarte la humedad que deja esa mierda de agua que se caga tanto los zapatos; no se confunda al sentir tan conocida sensación provocada por los sueños interrumpidos de sus recostar de cabeza y mis despertares, es tan parecido al espacio neutro alojado en el resto de la comisura del cuerpo y la sombra, ese largo trecho que disimula el parentesco con lo que llevamos dentro, esa imagen palidecida que recuerda aquella mujercita; no más no más. ¿¡Que si tenía nombres y sensaciones antes de saber quien eras tú!? No me importa pues, sabes, antes era más tranquilo respirar, casi siempre sabia conducir mi rencor hacia otro lado, pero es que ya estoy jodido ni siquiera mis ojos dejas ver y te sigue atormentando por verla boca abierta con pastillas sumergidas es su túnel carnoso y amado.

Déjame de joder, déjame que no soy vos.

Antes de conocerte y conocernos yo era yo y no ese pendejo que ahora arrastra con esa dificultad sus pasos por la pereza de estar concentrado en simplezas agudas y entremeses, buscándole belleza al suponer de las bestias, al maullar de sus voces, tantos ruidos insensatos que molestan el andar cuidadoso de pasos que no quieren tocar la tierra, que sin saber nunca la ha dejado, si yo supiera-sabia- que usted era así no lo hubiera leído, para leerme voz a voz mi vida, en tu cara, perdiendo tanto tiempo al recuperar mis recuerdos que no vivo pero que tengo en la peculiar sonrisa de leerme en aprietos tan insípidos, me seguís jodiendo y ya no encuentro salida a esta embotellada lata vacía y tengo yo que conformarme  apenas con levantarme y entenderlo mientras me ducho con ese calor insoportable de un latir en la garganta de un sexo mordido de un cumulo elevado extendiéndose por la venas como huevos de lombriz de rio-no metafísico- que se acumula y deja crías y luego explotan cuando me veo disuelto en su reflejo y el vapor crudo del agua evaporado miel descalza, ya no es su frío sombreado por la paredes calientes en su espalda, ni por su ventana más cercana, ahora siento el calor y no el frío esta vez no me machuque los dedos solo los mordí un poco.

Por eso me duele escribir y mantenerlo tanto tiempo acá conmigo, me duele porque me gusta el sabor espeso de dolor de dedos, pero me molesta hacerlo, porque usted aún no me entiende, aún levita en mi mente y sigue agarrado a mi brazo y no comenta nada, su silencio entre otras tantas cosas me incomoda, tanto como la realidad que usted quiere ver y que me muestra en la acción más cotidiana de la vida, sin precedente alguno la hago, la hizo, la hará. Yo sé, por eso sin afanes le contesto que usted es la parte de ese aquel que no fui yo.

Ni cuento Ni rito.

Caución Contra Oliveira Sus Vidas Pasadas Y Mis Vidas Futuras.


Mantenga US distancia Gracias.

xEcx

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