Dios
Amargo.
Sus manos funcionan como celdas
para guardar los trozos húmedos
que van quedando de los corazones rotos;
Su cuerpo sangra y destila la sustancia
más fina para bordar la silueta opaca
de las noches olvidadas por el odio;
Su alma no es más que un médium
entre lo que fue y será, nunca entre lo que hay
porque nunca hay nada, solo él y el adhesivo
incoherente que busca sanar lo que otros dañaron.
No será el amor a primera vista;
No será el recuerdo más bello,
No será mas que la vuelta de color
de un semáforo cambiante y un beso de despedida,
que aplaca de alguna forma
la sensación tan duradera
de la soledad que lleva como bufanda;
Sera una canción mal escrita;
un abrazo vacío y vano;
una carta sin abrir y un cigarro sin acabar;
un vino derramado en la alfombra,
una noche sin luna;
Uno más que se utiliza para olvidar,
el perfume de las manos arraigado
por los labios que ya tocaron ese cuerpo.
¡Dios Amargo, Vidente Inválido Dosificado!
No hay comentarios:
Publicar un comentario