Noches sin
Nombre
Derretida
sobre el mudo cuerpo
la
erótica imagen de lujuria
que
se desnudaba ebria
en la oscura intimidad
de
los ojos cerrados y de las luces muertas,
Fotografía
que hace agonizar el deseo,
que lo descontrola;
ocultando del desdén abrumado
las ganas incontrolables de beber
de
ese único y atractivo esperma
que
flota alucinado en las auras celestes
¡Pedazos
de cielo!
Ojos
lucidos y esbeltos.
Lunas
de mil colores,
siluetas
aberrantes y desconocidas
que
empañaban por dentro el alma.
Ambición
de no salir de allí,
de
encarnarse abruptamente en el
para
volverse uno con la noche.
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