miércoles, 10 de febrero de 2016

Suicidio Lirico

Suicidio Lirico

Los verbos agonizan
mientras las palabras se matan.

Tomaban la odiosa decisión
de lanzar su cuerpo sin alma
en la oscurecida mañana
cuando el reloj avistaba las cinco.

Latiendo en la oscuridad bendita
del no tenerle, lloraban;
se extinguían como el infortunado
copo de nieve que besaba la ventana;

exploto al instante el cielo rojo,
aullaba tras la cortina
con un color que avistaba su caída.

¿Para qué buscar la luz de luna,
si mil bombillas encienden el alrededor?

Cayó.

Sinfonía sensual del viento
acariciando suavemente

la agitada piel llena de tinta.  


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