domingo, 9 de abril de 2017

01/01/2016


01/01/2016

La primera estela de luz
tenue y lívida, acaricia
la suave conciencia de un sueño ,
de una imagen virgen
de un deseo eterno.

Lluviosos rastros del ayer,
agonizan en la canaletas
con su barro y su pobreza:

Sospecha que el aire
sopla más tibio.

Vestigios de los ruidos
escandalosos que abrumaban
enardecidos el celeste
espectro de la noche;

retumban indómitos
en la cabeza hueca
de un solitario empedernido,
aquel viajero viejo...

Consejero de ruta
soldado de hierro,
invencible tiempo.

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