Un mar blanco
En una espesa y brumosa nube,
en el ocaso gris de
un cielo denso
reposa tu figura inerte
recostada de pecho en la
nube silente;
tu mirada parpadeaba como si
fuesen dos estrellas fijadas
en un firmamento diurno,
y tu voz como viento y brisa volcaba
de mi frente los pelos
que ocultaban la exagerada
mueca de felicidad;
y de tus labios surgía la lluvia
que ahogaba al navío que sin
rumbo miraba excitado los mares del cielo.
Beber de una agua
blanca color perla
color tu cuerpo, color luna.
Mar de granitos de hielo que
esperan el calor de tus besos y
caen sobre brisa tacita en mi pecho,
granitos de color negro.
Lluvia de tus ojos, en mi cuerpo.
xEcx
No hay comentarios:
Publicar un comentario